La última parada fue ir a ver la Ermita Virgen «O porto», en si nada del otro mundo pero las vistas seguían siendo increíbles.


De camino nos encontramos con las ruinas de la planta de cría de rodaballo de Meiras. Al pasar por la puerta había un cartel enorme que prohibía la entrada jaja eso no detuvo a Maikel jaja entramos como quien no quiere la cosa 😂



